Proyecto enciclopédico · Arquitectura Militar Hispánica
Un compendio ilustrado de las fortificaciones de España y su presencia en el mundo.
Castillo de Bellver · Palma de Mallorca · S. XIV
El proyecto
Hispania Fortis nace de la convicción de que las fortificaciones hispánicas merecen una obra de referencia a la altura de su riqueza e importancia histórica.
Al igual que existen catálogos exhaustivos en ornitología o botánica, este proyecto presenta de forma gráfica, clara y homogénea el conjunto de las defensas construidas en España y por España a lo largo de los siglos.
El compendio reúne 1.333 elementos en total: castillos, torres, fortalezas, recintos amurallados y fortificaciones en el extranjero.
Cada uno cuenta con un plano de distribución de planta elaborado con criterio técnico y estilo uniforme, confeccionado con CorelDRAW. Aunque no están todas las que existen, las incluidas representan fielmente el conjunto.
El número 1.111 elegido para los castillos y fortalezas no es arbitrario: la reiteración del dígito uno simboliza que, aunque algunas pueden parecerse, todas son distintas, todas son únicas.
Se trata además de un trabajo en constante evolución, abierto a revisiones y actualizaciones conforme las fortificaciones son restauradas o modificadas.
Cronología
Los primeros pobladores levantaron castros y empalizadas en colinas. El tapial, los fosos y la posición elevada eran sus principales recursos defensivos.
Los castra romanos introdujeron la planta rectangular y las torres circulares. Vitruvio fue el primero en formular sus ventajas técnicas: mayor resistencia al ariete y mejor campo de tiro.
Las empalizadas de madera cedieron paso a la piedra. El castillo feudal surgió como residencia y símbolo de poder, situado en puntos estratégicos y elevados.
Los castillos alcanzaron su mayor esplendor arquitectónico y estratégico. La España musulmana conservó y transmitió a Europa las tradiciones constructivas de la Antigüedad.
Las armas de fuego transformaron la defensa: surgieron las fortalezas abaluartadas. Los castillos medievales fueron adaptados o abandonados según los nuevos requerimientos militares.